El mercado ejecutivo latinoamericano
Los consejos de administración como siguiente etapa ejecutiva: qué se necesita y cómo llegar
El mercado de directorios en América Latina está creciendo y profesionalizándose. El problema es que la mayoría de los ejecutivos que podrían acceder a él no entienden cómo funciona.
Para muchos ejecutivos senior latinoamericanos, una posición en un consejo de administración representa la combinación ideal de contribución de alto nivel, independencia operativa y continuidad de influencia sin las demandas de un rol ejecutivo de tiempo completo. La imagen es atractiva. La ruta para llegar a ella es menos clara de lo que la mayoría asume.
El mercado de directorios en América Latina tiene características estructurales propias que lo hacen cualitativamente diferente al modelo norteamericano o europeo, y que determinan tanto quién puede acceder a él como de qué manera se construye ese acceso.
El estado actual del mercado de directorios en LatAm
Históricamente, los consejos de administración latinoamericanos han sido estructuras cerradas, dominadas por redes familiares en empresas de capital privado y por designaciones relacionales en corporaciones de mayor tamaño. Esa estructura está cambiando, impulsada por tres fuerzas convergentes.
La primera es la presión de los fondos de capital privado y los inversionistas institucionales, que exigen gobernanza más profesionalizada como condición de inversión. Según datos de la IFC (International Finance Corporation), las empresas latinoamericanas con consejos de administración profesionalizados tienen un costo de capital entre 10% y 15% menor que las de gobernanza informal, lo que ha creado un incentivo económico real para la profesionalización.
La segunda es la expansión del mercado de capital privado en la región: más empresas medianas accediendo a fondos de PE y VC significa más organizaciones que necesitan la capacidad de supervisión y orientación estratégica que un directorio profesionalizado provee.
La tercera es la regulación creciente en sectores estratégicos, servicios financieros, telecomunicaciones, energía, que exige composición mínima de consejeros independientes con expertise específico. Esto ha creado una demanda genuina de perfiles ejecutivos senior con background sectorial relevante.
Qué se valora en un consejero y qué no
El error más común de los ejecutivos que buscan posiciones en directorios es presentarse con la lógica de un candidato a puesto ejecutivo: enfatizando la amplitud de su experiencia de gestión, su capacidad operativa y su liderazgo de equipos. Eso es exactamente lo opuesto de lo que un consejo de administración busca.
Un consejo no necesita a alguien que sepa gestionar, tiene management para eso. Necesita a alguien que pueda supervisar, orientar, y cuestionar al management con criterio independiente. Las competencias que se valoran son distintas: juicio estratégico en el dominio específico de la empresa, experiencia en el tipo de desafíos que la organización enfrenta, y la capacidad de hacer las preguntas correctas sin necesidad de conocer las respuestas operativas.
La investigación de Adams, Hermalin y Weisbach sobre efectividad de consejos corporativos identificó que las contribuciones más valiosas de los consejeros no vienen del conocimiento técnico del sector, que el management tiene en mayor profundidad, sino de la experiencia en situaciones análogas: haber navegado una expansión internacional, haber gestionado una crisis de reputación, haber liderado una transformación cultural. Ese tipo de experiencia es difícil de construir desde adentro y valiosa precisamente porque viene de afuera.
Cómo se construye el acceso
El mercado de directorios latinoamericano no funciona con convocatorias abiertas. Con algunas excepciones en empresas cotizadas y entidades del sector público, las posiciones se llenan a través de referencias de confianza: el presidente del consejo le pregunta a su red quién conoce a alguien con el perfil correcto, y la búsqueda termina cuando alguien de esa red propone un nombre con el que tiene relación directa.
Esto tiene una implicación concreta: el acceso al mercado de directorios no se construye activando LinkedIn o escribiéndole a headhunters especializados en board placements, aunque estos existen y tienen un rol. Se construye siendo visible y relevante en los contextos donde los tomadores de decisión de esas búsquedas están activos: asociaciones gremiales, foros de liderazgo, programas de certificación en gobernanza corporativa, y redes de inversionistas.
La certificación en gobernanza corporativa, ofrecida en la región por instituciones como el IPADE en México, el Centro de Gobierno Corporativo del CESA en Colombia, o el Instituto de Directores de Chile, tiene un rol doble: provee el conocimiento técnico sobre responsabilidades fiduciarias, mejores prácticas y marcos legales, y genera acceso a una comunidad de práctica donde las referencias se construyen de manera orgánica.
En el Professional Architecture Lab, los consejos de administración son uno de los escenarios profesionales que se construyen y evalúan en el Módulo 4. Porque acceder al mercado de directorios no es cuestión de tener el perfil correcto, es cuestión de saber cómo posicionarlo en el contexto correcto.